Guardián Edgar “Saner” Flores, 2025
Esta obra está construida desde el color rosa mexicano, un color profundamente ligado a la identidad, a la tradición popular y a la fuerza visual de México. En la pieza, el rosa no es ornamental: es memoria viva, presencia cultural y afirmación de origen. El rosa mexicano es un color de la tradición popular que ha sido usado por arquitectos y artistas mexicanos de gran proyección: Luis Barragán, Ricardo Legorreta, Frida Kahlo, Rufino Tamayo y también por extranjeros que se hicieron mexicanos como Mathias Goeritz. Recientemente es usado por artistas como Edgar “Saner” Flores.
El rostro del personaje aparece cubierto por una máscara de jade, material sagrado en las culturas mesoamericanas, asociado a la vida, la permanencia y lo esencial. La máscara no oculta: resguarda. Es un gesto de protección y continuidad.
La figura remite a los caballeros águila, guerreros de élite en el mundo prehispánico, símbolos de vigilancia, disciplina y honor. No se trata de una figura agresiva, sino de un guardián atento, firme, consciente de su función.
En el atuendo puede apreciarse el abrecartas de carey, emblema y logotipo de Casa Careya, integrado como parte natural de la vestimenta. Este detalle enlaza la obra con la historia del lugar y con el oficio del carey, convirtiendo al Guardián en custodio no solo de un espacio, sino de una herencia.
Fiel a su lenguaje visual, Edgar “Saner” Flores combina en esta pieza tradición, color e iconografía para crear una imagen contemporánea que dialoga con el pasado y habita plenamente el presente.
SAN SEBASTIÁN
C.P. 97000
MID - YUC
¡Siguenos en instagram!